Metodología de la traducción

Fairtrad cuenta con una red de traductores profesionales, casi todos con diplomas de traducción, con varios años de experiencia en áreas técnicas específicas.

Se trata de una red de expertos cuya reputación depende de la calidad de su trabajo, así como de las relaciones profesionales que estos establecen personalmente con sus clientes y con los otros profesionales del sector.

Nuestros traductores utilizan el método de trabajo que se enseña en todas las grandes escuelas de traducción, que, además de basarse en un conjunto de conocimientos técnicos y destrezas lingüísticas, también se fundamenta en un código deontológico.

Por otra parte, gracias a su formación, nuestros traductores, conocen la metodología de la traducción, han estudiado las teorías de la traducción y han seguido formaciones sobre las búsquedas terminológicas, el uso de las herramientas de Traducción Asistida por Ordenador y la elaboración de glosarios.

De común acuerdo, los lingüistas de Fairtrad aplican un proceso inspirado de la norma de calidad EN-15038, « Servicios de traducción. Requisitos para la prestación del servicio », que representa la primera norma que reglamenta no sólo el proceso mismo de traducción, sino también los otros procesos que intervienen en la cadena de actividades relacionadas con la traducción, que abarca desde la especificación inicial del proyecto hasta la entrega final al cliente, incluyendo la producción y la revisión/corrección.

Asimismo, los traductores que colaboran con nosotros deben adherirse al siguiente código de conducta:

I. Los miembros tienen la obligación de traducir exclusivamente hacia su lengua A, que debe entenderse como el « idioma materno cultivado en el que la persona posee una gran riqueza de vocabulario y que sabe manejar con precisión y soltura ». Sin embargo, si el traductor presenta referencias suficientes, incluyendo un diploma universitario en traducción que mencione la segunda lengua en la combinación AB y la prueba de una estancia prolongada en el país de la lengua B, se le podrá autorizar a traducir hacia su lengua B (modalidad especial bilingüe).

II. Los miembros se comprometen a conservar un alto estándar de calidad en sus áreas de especialización manteniéndose permanentemente informados y actualizando sus glosarios y memorias de traducción después de cada misión.

III. Cada miembro asume la plena responsabilidad del texto traducido. Por lo tanto, los miembros deben rechazar toda misión fuera de su ámbito de competencias.

Si desea consultar la metodología completa de Fairtrad, puede solicitarla por correo electrónico.

Sus principales aspectos son:

  • Metodología
    • I – Recepción del texto de origen
    • II – Selección del lingüista
    • III. – Traducción
    • IV – Revisión
    • V – Entrega
    • VI – Validación por parte del cliente
    • VII – Confidencialidad
  • Seguimiento de la calidad y recursos técnicos
  • Glosario, fichas técnicas
  • Herramientas de TAO, gestión de memorias de traducción
  • Gestión de proyectos, responsables por idioma, guías de estilo
  • Ficha técnica
  • Plazos medios
  • Combinaciones de idiomas propuestos con referencias
  • Herramientas de TAO
  • Herramientas de gestión de proyectos
  • Programas de trabajo

Interpretación

La interpretación es la traducción oral de un discurso.

Existen varios tipos de servicios:

En el caso de la interpretación consecutiva, el intérprete reproduce toda la intervención del orador, una vez que esta ha terminado, valiéndose eventualmente de las notas tomadas.

En el caso de la interpretación simultánea, el intérprete, que está instalado en una cabina especialmente equipada con una consola con micrófono y auriculares, sigue el enunciado del discurso y traduce al tiempo que se desarrolla la intervención. Debido a que se requiere un alto nivel de concentración, los intérpretes trabajan en grupos de dos y se alternan cada 20 o 30 minutos. Un buen equipo compartirá el trabajo; por ejemplo, el intérprete que hace una pausa prepara los documentos utilizados durante la ponencia para ayudar a su colega.

La interpretación susurrada es una variación de la interpretación simultánea. El intérprete sigue las intervenciones en la sala y traduce susurrando al oído del cliente.

La interpretación « de enlace » se distingue por su marco informal (reuniones de trabajo, visitas, etc.). Generalmente, el intérprete trabaja sin tomar notas, memorizando cortos pasajes que después restituye en la lengua de llegada.

Normalmente, cuando se trata de una interpretación simultánea, el intérprete traduce exclusivamente hacia su lengua materna, pero éste también puede realizar una interpretación inversa, es decir, traducir igualmente hacia su idioma materno y hacia su segunda lengua de trabajo en una interpretación consecutiva, y casi sistemáticamente en la de enlace.

Pero, ¿qué es un idioma materno? ¿Cómo dirigirse al intérprete durante una reunión?

Para más información sobre este tema, le invitamos a leer las entradas correspondientes en el Fairblog y a dar su opinión.

Localización

La localización, también conocida como regionalización, l10n, internacionalización o i18n, es la adaptación de una Interfaz de Usuario a un mercado extranjero.

Por lo tanto, este proceso conjuga el saber hacer lingüístico y cultural con el conocimiento de las exigencias técnicas relacionadas con el desarrollo de un programa informático o de un sitio web.

Fairtrad puede evitarle costes suplementarios de desarrollo gracias a su servicio de edición previa del contenido de origen.

Fairtrad detecta y elimina los eventuales problemas de visualización y de integración relativos a la estructura del idioma de destino garantizando así una reducción de las horas de UAT (corrección en contexto) necesarias antes del lanzamiento del producto en línea o de la venta del programa.

Por ejemplo, ¿sabía que no se puede utilizar el mismo botón « sí » en todas las páginas de un sitio japonés? Efectivamente, hay varias formas de decir « sí » en japonés, y todas dependen de la pregunta…

Para más información sobre este tema, le invitamos a leer las entradas correspondientes en el Fairblog y a dar su opinión.

Solicite un presupuesto para la localización y el posicionamiento de su sitio Internet en 33 idiomas.

Traducción de marketing

¿Cómo estar seguros de que su producto se valoriza y destaca en el mercado internacional con el mismo cuidado y la misma fuerza que caracterizan su campaña nacional?

Fairtrad es su aliado ideal para comunicar con sus clientes en el extranjero.

Traduzca sus boletines, newsletters, promociones, publicaciones, embalajes y folletos poniendo la proyección internacional de su estrategia de comunicación en manos de verdaderos expertos que, además de dominar los idiomas, también conocen el mercado del país de destino.

Por ejemplo, una agencia de viajes en línea lanza una campaña para vender estancias en Portugal, presentado por el departamento de marketing inglés como « el país donde siempre brilla el sol ». Evidentemente, este concepto no es muy atrayente en mercados como Grecia o Italia, donde el mar y el sol están al alcance de la mano.
En este caso, el traductor griego o italiano puede comunicar sobre la forma como él recibe el mensaje promocional.
Al cliente le corresponde decidir si quiere estudiar con los lingüistas lo que motiva a los griegos e italianos a visitar Portugal o si desea conservar la misma campaña para todos los mercados.

Fairtrad le permite demostrar a sus clientes hasta que punto usted respeta su cultura y su opinión: un mensaje mal expresado es un mensaje mal recibido.

Para más información sobre este tema, le invitamos a leer las entradas correspondientes en el Fairblog y a dar su opinión.

Traducción Jurídica

Nuestra agencia dispone de un equipo de juristas-lingüistas con una doble formación en traducción y en derecho. Estos profesionales conocen el derecho comparado, así como la terminología jurídica utilizada en los países de sus lenguas de trabajo.

Solicite un presupuesto para la traducción de sus contratos, actos, textos jurídicos, avisos legales, certificados, estatutos, licitaciones y peticiones de ofertas, actas y patentes desde y hacia 20 idiomas.

Para más información sobre este tema, le invitamos a leer las entradas correspondientes en el Fairblog y a dar su opinión.

¿Cuánto cuesta?

Para entender cómo se calcula el precio de una traducción, se debe tomar en consideración la siguiente información:

Un traductor traduce un promedio de 350 palabras por hora.

Si usted piensa que no es mucho, tenga en cuenta que la velocidad de tecleo media es de 33 palabras/min al copiar un texto y de 19 palabras/min en el caso de una redacción. También debe contar el tiempo de lectura y comprensión del texto de origen, las búsquedas terminológicas, el envío de preguntas al cliente y la integración de las respuestas, la reformulación en el idioma de destino, la revisión (por parte de un segundo traductor) y la configuración de las páginas, y así obtendrá la productividad en palabras traducidas. Por supuesto, mientras más técnica sea la traducción y más complejo el texto de origen, más tiempo tomará la traducción.

La productividad intelectual es incompresible.

Un traductor no puede ofrecer el mismo nivel de calidad trabajando más rápido, lo que significa que si usted desea recibir la traducción más pronto, habrá que aumentar el número de traductores. Y no olvidemos el tiempo de revisión necesario al último traductor de la cadena, que deberá uniformar el texto final. Por ello, en nuestra agencia, la calidad siempre tiene el mismo precio, pero el plazo de entrega representa un coste separado.

Sí, pero en otra agencia me prometieron la misma calidad y los mismos plazos a la mitad del precio.

Solicítele los detalles de cada tarea y del tiempo necesario para realizarla (traducción, revisión, configuración de las páginas), sabiendo que nosotros calculamos una media de 350 palabras por hora por traductor y de 1500 palabras por hora por la revisión, que en ningún caso puede estar a cargo de varias personas (siempre hay un solo y único revisor para garantizar la coherencia estilística y terminológica). Sólo caben dos posibilidades:

a) no le dicen la verdad sobre el proceso, es decir, que no revisan la traducción, o que utilizan un servicio de traducción automática y no verdaderos lingüistas;
b) emplean traductores sin experiencia, menos costosos, y confían la revisión a un traductor experimentado. Esta situación conlleva varias desventajas, que detallamos principalmente en esta entrada.

Para más información sobre este tema, le invitamos a leer las entradas correspondientes en el Fairblog y a dar su opinión.

Ahora que cuenta con las informaciones necesarias, no le falta más que solicitar un presupuesto de traducción.

El justo precio y el precio justo

Fairtrad aplica una política de precios basada en la calidad del servicio y el respeto de todos los que participan en el proceso de traducción (desde los subcontratistas hasta el usuario final de la traducción).

Esto implica que:

  • Los lingüistas fijan su propia tarifa, que nosotros consideramos como un coste irreducible
  • Vendemos nuestras traducciones al precio medio del mercado
  • El precio es el mismo para todos los clientes: no abultamos los presupuestos cuando nos dirigimos a una gran empresa que tiene los medios para pagar facturas más elevadas, lo que significa que tampoco negociamos a la baja para los clientes « pequeños ». En cambio, podemos tomar la decisión de reducir nuestra comisión de agencia si el cliente nos confía un volumen de palabras importante puesto que gestionar un proyecto de 100.000 o de 300.000 palabras toma prácticamente la misma cantidad de horas
  • Nuestro precio es « justo » para todas las partes, y de por sí representa nuestro mejor precio.

Para más información sobre este tema, le invitamos a leer las entradas correspondientes en el Fairblog y a dar su opinión.

Acerca de Fairtrad

Nuestra política se basa en la transparencia, no sólo ante nuestros colaboradores, sino también en lo que se refiere a nuestras tarifas de traducción.

Este compromiso explica la presencia de la palabra « fair », que significa « justo, equitativo », en nuestro nombre.

Die Tricks der Konkurrenz

Auf der Seite „Wie viel kostet das?“ spreche ich über eine bei mehreren Agenturen sehr beliebte Methode zur Senkung der Produktionskosten: Sie lassen Übersetzungen von preiswerteren Juniorübersetzern anfertigen und von Seniorübersetzern Korrektur lesen.

Ich kann diese Methode nicht gutheißen, denn sie verstößt nicht nur gegen die Berufsethik, sondern ist auch riskant.

Das erste Risiko liegt in der Qualität der ursprünglichen Übersetzung. Ein Juniorübersetzer ist – wie die Bezeichnung erkennen lässt – ein Übersetzer mit mangelnder Erfahrung. Seine Übersetzung enthält höchstwahrscheinlich ungeschickte Ausdrücke, komplizierte Wendungen oder sogar Terminologiefehler. Selbst wenn sie von einem hervorragenden Sprachexperten korrigiert wird – ein Text schlechter Qualität kann höchstens mittelmäßig werden. Der Stil gehört zur Übersetzung wie die Zutaten zur Küche: Wenn Sie an der Qualität der Zutaten sparen, werden Sie niemals ein ausgezeichnetes Gericht daraus zaubern können, selbst wenn Sie ein berühmter Chefkoch sind.

Das zweite Risiko besteht darin, gute Mitarbeiter zu verlieren. Wenn ein kompetenter Sprachexperte jedes Mal alles neu verfassen muss, wird er letztendlich das Korrekturlesen ablehnen. Wenn wir einem guten Übersetzer einen schlechten Text zum Korrekturlesen anvertrauen, sagen wir ihm damit ganz klar und deutlich, dass die Qualität unsere geringste Sorge ist, und dass wir nicht dazu bereit sind, Fachleute mit seiner Erfahrung entsprechend zu vergüten. An dem Tag, an dem wir schließlich einen Auftrag mit hohem Schwierigkeitsgrad vergeben müssen, sei es zur Übersetzung oder zur Revision eines fachspezifischen Textes, wird keiner unserer erfahrenen Übersetzer dazu bereit sein, für uns zu arbeiten.

Für mich steht es außer Frage, im Sprachendienst eine Politik walten zu lassen, die sich in keinem anderen Dienstleistungsbereich durchsetzen würde. Stellen Sie sich einmal vor, dass Ihr Friseur Ihnen 20% Rabatt anbietet, wenn Sie sich die Haare von einem Lehrling schneiden lassen, und Ihnen verspricht, seine „Fehlschnitte“ dann später auszubessern, oder dass Ihr Klempner dasselbe für die Reparatur eines Wasserrohrs macht. Würden Sie das Risiko eingehen?  Ich nicht.

Competitors’ little tricks…

On the “How much does it cost?” page , I make reference to a method used by several agencies to lower their productions costs: using junior, less expensive, translators and then having translations proofread by senior translators.

I do not approve of this method – not only does it lack ethics, but it can also be a dangerous game to play.

The first risk is inherent to the initial quality of the translation. A junior translator is – as the title indicates – someone who lacks experience. The resulting translation is highly likely to contain clumsy and burdensome phrasing, or even errors in terminology.  Even after correction by a talented linguist, a poor quality text remains mediocre. Style is to translation what ingredients are to cuisine: if you skimp on the basics, you’ll never achieve a high quality dish, even when prepared by a top class chef.

The second risk you run is losing good colleagues. A good professional who is obliged to rewrite texts each time will end up refusing proofreading assignments. Sending a poor text to a good translator for review is like blatantly saying quality is the least of our worries and we are not prepared to correctly pay people with experience. The day you need very high quality work, whether for a translation or for proofreading of a technical text, none of your experienced suppliers will be prepared to take on the work.

And finally, I refuse to apply to linguistic services a policy which would never hold in any other type of service. Imagine your hairdresser offers you a 20% reduction if you have your hair cut by an apprentice, promising to fix any botch-ups if necessary. Imagine if your plumber did something similar when repairing a leak. Would you take the risk? I wouldn’t.